Las textualidades de enfoque político de Alfredo Jaar
Alfredo Jaar (n.1956) es un artista visual con formación de arquitecto y cineasta. Fue parte de los artistas de vanguardia chilena encaminados hacia tendencias neo-conceptuales. Su trabajo no recae en ejercicios formales: Jaar es un artista comprometido políticamente.
Con base en los categorizadores móviles, podemos deducir que Jaar engloba su trabajo en discursos de poder y algunos de representaciones de la comunidad. Respecto a los discursos de poder, son claras las referencias a la violencia exacerbada por parte de autoridades, la dominación, explotación, sumisión, resistencia y represión. A su vez, son claras las alusiones al militarismo y la guerra. Por su parte, en cuanto a representaciones de la comunidad, son visibles las textualidades que hacen evidente a células sociales móviles, la cuestión de la migración y sus cualidades de legalidad e ilegalidad. Para justificar por lo menos la primera aseveración, me gustaría comentar el proyecto Ruanda para dejar en claro cómo aplica las categorías de poder anteriormente mencionadas.
Durante 1994, se cometió en sólo tres meses un genocidio en Ruanda que costó la vida de 1,000,000 de personas. Jaar –sintiéndose identificado con la situación política propia de un gobierno autoritario chileno- emprende un viaje hacia Ruanda para capturar imágenes de la masacre. Sin embargo, no sólo forman parte de su obra las fotografías tomadas: Jaar escribe postales a sus amigos con los nombres de los sobrevivientes que conoció. Considero que este hecho es como si el haber sobrevivido tuviera como consecuencia la trascendencia a través del texto y la contemplación de espectadores consumidores de arte. Es un doble discurso y este segundo que intento dilucidar es algo complejo.
Los textos que aparecen en “Ojos de Gutete Emerita” –obra presentada en la galería de Arte Contemporáneo de Carolina del Norte- muestran textos en cajas de luz como los que siguen a continuación:
“Un domingo por la mañana, en una iglesia de Ntarama, cuatrocientos tutsis fueron asesinados por un escuadrón de la muerte hutu. Gutete Emerita, de 30 años, estaba en misa con su familia cuando empezó la masacre. A Tito Kahinamura, su marido, y a sus dos hijos, Muhoza y Matirigari, los mataron a machetazos en su presencia”.
“Por alguna razón, Gutete pudo escapar con su hija Marie- Louise Unumararunga. Tras pasar varias semanas escondida, Gutete ha vuelto a la iglesia del bosque. Cuando habla de la familia que ha perdido, hace gestos hacia los cadáveres del suelo, descomponiéndose bajo el fuerte sol africano”.
“ Recuerdo sus ojos. Los ojos de Gutete Emerita”.
Los ojos de Gutete Emerita son el motivo final de la obra que aparece en las cajas de luz anteriormente mencionadas. Un primerísimo primer plano de los ojos de Gutete Emerita puede generar varias lecturas. No entraremos en discusiones respecto a la polisemia de una obra o aspectos interpretativos. Lo que sí es prudente es analizar que no es gratuito únicamente expresar mediante los ojos una representación de la mirada.
El cliché mediante el que se cree que en los ojos es en donde se produce la imagen, puede darnos material para amplias disertaciones sobre el trabajo de Jaar. La imagen se produce en el cerebro pero es a través de estímulos visuales y no necesariamente visuales que producimos una imagen en la mente. La importancia de ver los ojos de una víctima no reside en verlos como instrumentos que vieron a la muerte misma, sino es más importante mirar la huella. ¿Por qué? Plinio nos dio alguna vez pauta para discernir al respecto: cuando el amante partía, ella le pide a él dibujar su sombra sobre un soporte. Cuando concluye, ella comenta que por fin lo posee para relevar su ausencia.
Lo que me gustaría señalar es la diferencia entre textualidades políticas y textualidades con enfoque político. Las primeras son evidentes y se acercan más a lo reconocible y hasta lo panfletario, pero las segundas son más difíciles de catalogar porque pueden haber iniciado con motivos políticos, para después permitir que se generen lecturas derivadas de la misma. Jaar es un artista que se centra en esta categoría, que por demás es la más rica y con mejores posibilidades.