Los penetrados, ¿una obra declaradamente política?
A través de símbolos atípicos para un contexto en el que poco se utilizan, Santiago Sierra registra en video a 70 hombres y mujeres - tanto de raza blanca como negra- quienes son sometidos a una penetración anal recíproca.
La obra se divide en 8 actos y esto obedece a la combinación que un hombre de raza blanca o negra puede tener para penetrar (blanco a blanco, blanco a negro, blanco a blanca, blanco a negra, negro a blanca, negro a blanco, negro a negra y negro a negro). A nivel visual, todo el video pareciera componerse de un plano fijo que retrata a los sujetos reflejados en dos espejos que a su vez forman un triángulo. Según el registro de la obra, ésta comienza con penetraciones heterosexuales de sujetos de raza blanca, culminando con otras penetraciones de hombres de raza a negra a hombres raza blanca, hecho notable pues denota una intención explícita. La penetración anal, por su parte y según testimonios de algunos practicantes, es dolorosa y puede representar agresividad. Es una posición sexual impersonal, molesta y dominante, donde los participantes tienen un contacto centrado en los genitales del que penetra.
En otro asunto, recordemos que la postura de análisis denominada esencialista escinde a la obra de su contexto y postura política. Sierra fue cuestionado sobre las intenciones políticas que su obra podía tener, contestando a esto que esta obra era una provocación y que las provocaciones inciden radicalmente en la política. Aunque en parte tiene razón, es posible considerar que la finalidad de su obra es provocar, mas debe quedar claro que no toda política es una provocación (sobre todo la ilustrada democracia dieciochesca). Podemos preguntarnos, ¿contra qué tipo de política el artista empuja?
Parte del trabajo de Sierra se ha caracterizado por obras críticas y radicales en contra del sistema, así como de la necesidad de la gente que se vende a sí misma para formar parte de una textualidad artística de valor formal obsoleto y de enorme valor intrínseco o de contenido.
Las textualidades de Sierra tienen intención pues de entrada están inmersos en un contexto sociopolítico. De ahí surgen pero generan tanta polémica debido a la autoridad que tiene el realizador en el medio artístico. De ahí que si un “Juan Pérez” filmara lo mismo su trabajo sería intrascendente. ¿Por qué? ¿Acaso el mercado y el consumo es una de las limitantes del Arte?
Este trabajo genera una nueva lectura codificada que traslada códigos hacia una nueva intención. Ya sea que toda anamorfosis de cualquier espectador expresada al artista añada o eluda un “plus” a su obra, Sierra pudo o no pudo haber sido consciente del contenido político y tal vez sólo lo fue hasta el momento en el que se le preguntó; el asunto es que ahora podemos ver la obra con un claro contenido político cargado hacia al problema racial.
Declaradamente política: sólo si notásemos la vía crítica respecto a un tema tan susceptible para los tradicionalistas como la sexualidad y su poder de incidencia. Pero es radical porque no media entre instituciones, ¿o lo hace? Finalmente, ¿reflexiona sobre su naturaleza política la obra “per se”?