Comentario Final: Política, representación y observación participante

Cómo reconocer cuando se está demasiado cerca o demasiado lejos de alguien? ¿Cuando realmente algo es objetivo o subjetivo? Para concluir el curso, me gustaría ir perfilando mis recientes investigaciones sobre autorrepresentación de la comunidad, aprovechando que es una categoría política. Este asunto indudablemente tiene relación con la participación en campo del investigador o realizador y el rol epistemológico -que se vincula con cuestiones políticas aparentemente poco palpables- de los medios audiovisuales o sus divergencias artísticas.

Hoy en día el problema de la autorrepresentación es una vertiente tanto epistemológica como un recurso que el arte utiliza muchas veces como vehículo del conocimiento de un otro. ¿Cómo diferenciar si se está muy cerca o muy lejos del objeto de estudio? Me refiero en especial a los casos vistos en clase como Voces de la Guerrero del colectivo Homo-Videns o las fotografías de Federico Gama.

El propio Federico Gama, quien estudió periodismo en la UNAM, es un caso interesante pues retrata temas urbanos, algunas veces “desde afuera”. Él no se considera documentalista, sino “un autor creativo que interpreta la vida y que comparte y confronta su punto de vista con los demás”. En otra disciplina, el cineasta Nicolás Echevarría hizo un documental llamado Judea: semana santa entre los coras en 1973. El documental es sumamente experimental para la época. De hecho, Echevarría declara que no le interesaba transmitir el perfil antropológico de corte duro, sino su experiencia con la comunidad. Y es que debió ser alucinante porque lo que vemos es imagen acompañada con música experimental del compositor mexicano Mario Lavista. Algo similar le pasó a Trinh T. Minh Ha, quien filma una comunidad de Senegal pero hace un montaje completamente atípico para la epistemología de la antropología.

En la posmodernidad, todos los avances no han sido meramente científicos. También es evidente que han habido cambios en lo superestructural. De ahí que los casos anteriormente señalados nos aclaran que, por lo menos durante los últimos treinta años, el perfil epistemológico hegemónico ha sido cuestionado desde dentro y desde fuera. Esta crítica es análoga a la hecha por el gobierno, al dominio del logos sobre la experiencia.

La experimentación provocadora de algunos de los autores mencionados es síntoma contrapuesto a la represión, al acatamiento de las reglas y a la necesidad de evadir los cánones. Hoy por hoy, sobre todo en México, la divergencia estilística propugna que las políticas culturales se acaten a distintos sectores, tal y como lo vimos con FARO de Oriente.